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Buen viaje para ti, migrante que te vas de casa por primera vez:

Irse de casa nunca ha sido fácil, no importa los motivos ni las razones. Puede que te vayas por estudiar en otro lugar, trabajar en otro país, o ser independiente. A veces es estresante, sobre todo cuando no sabes lo que te depara, cuando tu destino es incierto.

Pero eso es parte de una aventura llamada

VIDA.

Hoy empacas tu vida en dos maletas, como muchos de tus familiares y amigos que ya se fueron. Como yo lo hice.

Hoy no te toca despedir a alguno de ellos, toca que se despidan de ti. Y es un sentimiento extraño, desorientado. Tratas de comprender lo que pasa, pero todavía no caes en cuenta.

Ves a tu alrededor y sabes que las cosas van a cambiar, pero ¿qué tanto? ¿Es solo un viaje cierto?

No. No es sólo un viaje.

Es un cambio de entorno que te hará respirar otro aire, ver otro cielo y oler otras flores.

Es un cambio social que te hará escuchar otro idioma, conocer otra cultura y aprender nuevas tradiciones.

Es un cambio económico, que te mostrará otra moneda, otro valor y una cuenta de ahorros.

También, es un cambio político, donde conocerás otro presidente, otras ideologías.

Es un cambio ambiental en el cual tendrás que usar chaqueta, guantes, botas, a veces querrás estar desnudo, maldecirás el calor y te sentirás ahogado. Es entender lo que es el verdadero invierno y la realidad del verano.

Y claro, es un cambio psicológico, pues razonarás muchas cosas y verás muchas que antes no veías. Pensarás más, sentirás más y hasta sufrirás y reirás más.

Pero madurarás bastante.

Es un nuevo grupo de amigos que formarás a medida que pase el tiempo, que conozcas gente, salgas a la calle y te vuelvas más sociable.

Es un nuevo tú. Eres alguien completamente nuevo.

Habrá días donde te sentirás solo, donde creerás que no hay nadie cerca de ti.

Otros días te sentirás triste, lejos de los tuyos, lejos de casa.

Extrañarás tu cuarto, la vista de tu ventana, la comida de mamá, la facilidad de las palabras en tu idioma.

Añorarás a tus papás, recordarás tu niñez y lo feliz que eras, lo afortunado que eres y que fuiste.

Entenderás el esfuerzo que hicieron tus padres para darte lo mejor. Agradecerás todo lo que algún día tuviste y lo que tienes ahora.

Valorarás más a tu familia, a tus amigos, a tus vecinos.

Llorarás por querer estar en casa, por desear que el tiempo pase y puedas ver el suelo de Cruz Diez otra vez.

Te molestarás contigo mismo por haber tomado la decisión de irte. Buscarás la manera de retractarte, de volver.

Querrás retomar tu vida pasada, tu trabajo, tus pocos amigos en la ciudad. Creerás amar esa zona de confort en la que estabas, esa burbuja que te rodeaba.

Pero estás equivocado.

buen viaje migrante
Buen viaje, migrante.

Mira bien. Mira de cerca. Más cerca.

No todos los días son grises. No todas las calles tienen huecos. Y no siempre se puede apreciar una buena nevada ni sentir el frío hasta en los huesos.

No todo el mundo tiene las agallas para intentarlo, para conocer un mundo nuevo. Ni todos tienen la fortuna de hacerlo.

¡Ahora mírate! ¡Mírate bien!

Saliste buscando un futuro, un nuevo camino, un cambio. Saliste buscándote. Y ahora que sientes todo esto te estás encontrando. Te topaste contigo mismo.

Y aquí es donde comienzas a entender lo que es emigrar, lo que es vivir lejos, lo que es el esfuerzo, la valentía y el amor. Así que para tener un buen viaje, migrante, lee detenidamente.

Puede que estés a kilómetros de distancia de tus seres queridos, pero estás a sólo unos botones y pocos segundos de una llamada telefónica con ellos. Llama y te darás cuenta que no estás solo, nunca lo has estado.

Puede que la playa no esté tan cerca, pero ¡asómate por la ventana! ¿Cuándo tuviste esas tejas rojas de película tan cerca? ¿O ese castillo con tanta historia a solo unas paradas de bus?

¡Escúchate!

¿Cuándo habías tenido tan buenas ideas? Repite en tu mente cada una de tus palabras, entiéndelas y procésalas.

Escucha tus pensamientos, tus sueños, tus opiniones. Escucha a tu corazón, deja que hable con tu cerebro, que se unan más que nunca, que se vuelvan mejores amigos. Viajar abre la mente, expande el conocimiento y da mucho aprendizaje.

Así que aprovecha y aprende. Aprende de una nueva cultura, nuevas tradiciones, de nuevas personas, de un nuevo lugar. Estudia un nuevo idioma, una nueva tendencia, un nuevo tema. Aprende quién eres y qué quieres en la vida.

¡Conócete!

Experimenta, prueba cosas nuevas, no sólo platos de comida. Ve a ese paseo al que te están invitando. Saluda a esa persona que se te hace conocida, cuenta esa anécdota de cuando acampaste en la cima del mundo. Conócete fuera de la burbuja, fuera de casa. Conócete en el mundo.

Trabaja duro. Trabaja por lo que quieres, por tus sueños, porque tu voz sea escuchada. Porque seas el mejor, el maestro. Trabaja por pasión, por lograr algo, no sólo por dinero. Trabaja por ti, por lo que eres y lo que quieres llegar a ser. Trabaja por ese futuro que soñaste, por ese que te hizo dar este gran paso.

Confía en tu instinto. Confía en tus sentimientos, en tu voz interior, en ti mismo. Y no te rindas, no dejes jamás que un momento de tristeza o rabia cambie tu actitud.

Nunca dejes de ser turista.

Siempre ve con ojos de aventurero, de novato, de risueño. Investiga más, conoce más, visita más y jamás dejes de ser forastero.

Cocina. Haz ese plato que siempre soñaste. Cocina para ser independiente, para crecer, para pensar.Prepara arepas a los que no las conocen. Hornea tu postre favorito. Sé el mejor chef, el mejor cocinero.

Y come. Cómete lo desconocido, cómete la historia del lugar. Pero sobre todo, cómete el mundo.

Piérdete en la hermosura de la ciudad, en la belleza de su arquitectura, de sus calles, de sus historias. Piérdete buscando pan, leyendo un libro, o caminando mientras piensas.

Sé positivo. Búscale el lado bueno a las cosas. Fíjate en los detalles, en cómo funcionan las cosas, en la forma de ser de las personas, en el andar, en las nubes. Fíjate en todo, porque de eso se armarán los recuerdos y crearás cuentos que estarán contigo por el resto de tu vida.

Ríete. Ríete de ti mismo, de tus errores, de tus logros. Siempre ríete de tus pensamientos, de tus propios chistes y de tu alrededor.

Sé amable. No importa si la otra persona no lo es, tú no tienes porque ser irrespetuoso. Si el otro tiene un mal día, sonríele, capaz eso lo ayude a que mejore. Trata de entender la vida de los demás. No todos somos iguales, ni pensamos igual. Así que

 “Be kind, always”.

Sé paciente y optimista. Entiende que todos los cambios llevan un proceso. Que el tiempo dice mucho y que la vida da muchas vueltas.

Recuerda a todos los que pasan por tu vida. Cada persona llega para darte un aprendizaje, enseñarte algo nuevo o simplemente mejorar tu día. Nunca olvides las caras de aquellos que se te acercaron, que te ayudaron o saludaron. No sabes cuándo te las volverás a encontrar.

Buen viaje migrante

¡Enamórate!

Enamórate de tu nueva casa, del atardecer, de la ciudad. Ama la aventura que estás viviendo. Saborea, saborea la vida, la diversión, el agua, el frío.

Ama con pasión, con locura. Enamórate de alguien, enamórate de algo. Pero, eso sí, enamórate todos los días de ti. Del nuevo tú. Del futuro tú.

A veces la vida nos pone a prueba, nos reta, nos deja ser nosotros mismos y, a la vez, nos demuestra que lo planeado puede que no sea lo que necesitamos, sino solo una idea de lo que queremos sin darnos de cuenta que hay un mundo más allá, de que hay una vida entera que nos espera.

Hoy es tu turno de explorar esa vida migrante, de salir de esa zona de confort, de dejar a un lado la rutina y comenzar a vivir desde otra perspectiva, desde otro continente, desde otro cambio horario, comenzar ese viaje que te espera desde hace un buen rato.

Y aunque te vamos a extrañar y te esperaremos en casa siempre con los brazos abiertos, hoy, te toca a ti.

Gracias, por haber caminado a mi lado todos estos años, por haber sido y ser más que un hermano, un compañero de vida.

Buen viaje, migrante.


3 commentarios

Andres manzanilla · enero 10, 2020 a las 6:30 pm

De verdad que no tengo para expresar lo que siento, si, este inicio ha sido rudo, un cambio de clima que no espero ni 24 horas para golpearme en la llegada con una gripe fuerte, un camino diario donde hablan un idioma que no se parece a otro y es considerado de los más complicados del mundo, pero a una semana aún aguantando frío, esfuerzo, cansancio, peleando internamente para averiguar cómo hablar con la gente en el supermercado con señas, también encontré una cultura nacional y multinacional, emocionada por conocer a todo el planeta como muchos y han sido increíbles, con solo decir que el primer día ya conocía a gente de Camerún Bélgica, Brasil, y en lo que ha continuado la semana gente de Hungría (obviamente), Marruecos, Siria, Túnez, e impelable, una comunidad de venezolanos que están aquí buscando un mejor mañana, todos con ansias de hacer nuevos amigos y conocer nuevas culturas, nuevas personas y crear un mundo en un edificio.

Gracias por todo el apoyo y no me he sentido solo gracias a ustedes, y a todos los que están aquí, si se siente una pequeña inquietud por querés estar unos meses en el futuro dónde ya tenga un lugar fijo donde vivir, un grupo de amigos genial como el que se está creando ahorita, y una rutina más llevadera, dónde pierda el estrés del inicio, pero se que esto toma tiempo y hoy no puedo decir que me falta sino que ahora es que empieza.

Te espero aquí, en unos meses para que conozcas esta ciudad tan peculiar, toda una aventura pero increíblemente muy amables todos, muy buena gente, pacífica (aunque algunos parecen matones de la magia rusa) no he visto nada irrespetuoso ni en la calle ni en el trabajo.

Gracias por la presión de iniciar este proceso y por toda la ayuda que me diste, aquí mi familia y amigos siempre tendrán un lugar, mientras esté, y si no, espero dejar a los que conocí como referencia.

Te quiero hermanita, gracias por el apoyo, y por tus palabras, nos vemos pronto aquí.

Helena · enero 11, 2020 a las 1:33 am

Demasiado espectacular! No hay más nada que decir, solo …..comete al mundo! Será difícil pero si se puede! Adelante hijito, te toco a ti! Te amo muchísimo! Siempre estaré para ti

Trabajar como Au Pair Trabaja en el extranjero- El té de la becerra · enero 14, 2020 a las 1:13 am

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